Cada Foyer de Charité, comunidad de sacerdotes y laicos, se inserta en la Iglesia diocesana. Mantiene lazos regulares con el obispo de la diócesis en la cual está establecido. Ciertos miembros del Foyer participan en servicios diocesanos (formación, servicio de vocaciones, liturgia), asegurando el catecismo, visitando a enfermos, etc.

Al momento de celebrar el 50avo aniversario de su fundación, la Obra de los Foyers de Charité, rica en gracias recibidas a lo largo de su historia y deseosa de profundizar sus raíces aún más profundamente en la Iglesia y con el fin de cumplir mejor su misión para el mundo, ha pedido al Consejo pontificio para los laicos que la reconozca oficialmente y que aprueve su estatutos.

Decreto

En 1986, luego de haber estudiado cuidadosamente la documentación presentada por los responsables de la Obra de los Foyers de Charité, recibido una opinión positiva de numerosos obispos en cuyas diócesis había un Foyer, y sometida la petición de reconocimiento a Su Santidad el Papa Juan-Pablo II, el « Consejo Pontificio para los laicos » (hoy el Dicasterio para los laicos, la familia y la vida) ha reconocido por decreto la Obra de los Foyers de Charité como asociación internacional de fieles laicos.

Aprobación definitiva de los Estatutos

En 1999, el Consejo pontificio para los Laicos confirma el reconocimiento de la Obra de los Foyers de Charité como Asociación privada internacional de fieles, de derecho pontificio, dotada de personalidad jurídica, según las normas de los cánones 298-311 y 321-329 del Código de Derecho Canónico (CIC) y decreta la aprobación definitiva de sus Estatutos de los cuales el texto original está autentificado y depositado en los archivos de este Dicasterio.

Otorgado en el Vaticano, el 8 de diciembre de 1999
en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción.

Para leer los estatutos de los Foyers de Charité : presione-aqui

¿Por qué hacer un retiro?

Sean cuales sean los motivos, el retiro espiritual permite hacer una pausa en un lugar propicio a la interioridad. El marco, el silencio y el ritmo del retiro hace que usted esté disponible para sí mismo y para Dios.

Un retiro espiritual es una pausa para el corazón y el espíritu. Obra como un soplo de aire puro para:

  • Tomarse un respiro,descansar, encontrar consuelo en medio de nuestras vidas perturbadas;
  • Encontrar a Diosen el silencio, leer su Palabra, reavivar la propia fe;
  • Reflexionar sobre el sentido de la propia existencia, tomar distanciaantes de adoptar decisiones importantes;
  • Profundizar en las grandes preguntas de la vida, entender mejor los fundamentos de la fe cristiana.

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